La elección de la apertura afecta a las opciones de distribución de la habitación. La puerta se articula sobre bisagras o pasadores de bisagra atornillados y consta de dos partes: una fija, el marco (también conocido como el marco), la otra móvil, la hoja. Este es el tipo más común de puerta, que se abre empujando o tirando dependiendo del lado en el que estés. Es fácil de operar, pero la autorización requerida resulta en una pérdida de espacio equivalente al ancho de la faja . Cuando se compra una puerta batiente, es importante especificar la dirección de apertura, la cual está determinada por la ubicación de la manija. Si la manija se encuentra en el lado izquierdo de la puerta, la puerta girará hacia la derecha: se llama “empuje hacia la derecha”. Si la manija está a la derecha, la puerta es “para zurdos”. En las construcciones nuevas, se instala un bloque de puerta completo. Una puerta se llama puerta corrediza de superficie, cuando su hoja se mueve lateralmente, suspendida de un carril dos veces más largo que el ancho de paso. En la parte inferior, una guía en el suelo (visible o invisible) facilita el movimiento del panel, manteniéndolo a plomo. Simple de instalar, esta solución ahorra un promedio de 0,80 a 1 m2 de espacio en el suelo en comparación con una puerta batiente existente. Por otra parte, la superficie de la pared frente a la cual se desliza el panel es inutilizable para apoyarse en un mueble o en objetos colgantes (grabados, pinturas, etc.).