¿Su hijo nunca se enganchó a Lego, a pesar de que estos ladrillos daneses fueron la alegría de su propia infancia? No importa. Ningún niño aprende un juego de la misma manera, y no hay nada de que preocuparse si dejan algunos fuera. Algunos lo harán. entrar en acción El “juguete de bebé” es un juguete de niño, construyendo meticulosamente torres y casas, máquinas y vehículos. Otros preferirán contar historias, proyectando en el juego lo que tienen en mente: “Parece que tú serías el alumno y yo el maestro”. Y nada está grabado en piedra. ¡Los dinosaurios que habitaron el primer trimestre de su hijo mayor podrían empolvarse en primavera!