La adicción al deporte: una mala señal


Todos sabemos que el deporte es la mejor manera de alargar nuestra vida, ser saludables, todos los beneficios que nos da hacer algún tipo de ejercicios, pero cuando caemos en adicciones , sin querer caemos en un trastorno psicológico, que el cual es como una droga que esta en nosotros, y que es muy difícil salir de este vicio. Este trastorno se conoce como “vigorexia”.

El momento que comienza a ser una adicción

Hay que tratar de ser conscientes y darnos cuenta cuando esto empieza a ser una adicción.  Esto empieza cuando ya dejamos a un lado el pensamiento de “hacer deportes por una vida saludable” a tener el de “Quiero tener mi cuerpo perfecto”. Esto es malo y bueno a la vez, tiene sus buenas y sus malas cosas.

Lo bueno es que esta bien superarse cada día, exigirse mas para llegar a nuestras metas planteadas, pero comienza a ser malo cuando nos volvemos perfeccionistas del ejercicio y lo hacemos miles de veces para que el músculo crezca mucho mas rápido y forzar toda barrera y es allí cuando nos damos cuenta que estamos adictos.

Los músculos para crecer necesitan un trabajo fuerza y especifico para que puedan crecer, pero también necesita mucho descanso, buena alimentación balanceada y ingerir nuestras proteínas deportivas (en el caso de ser usado)

Un estudio en USA (estados unidos de América), revelaron que esta adicción se completa en 4 fases

-La primera que es cuando se disfruta del ejercicio y lo hacemos porque nos sentimos bien

-La segunda es cuando tomamos el deporte como salida del estrés, cuando hacemos mas peso de lo que debemos para desahóganos de nuestros problemas de la vida diaria, y por ello tomamos el deporte como vía de salida a todo esto

-La tercera se basa en cuando hacemos una rutina en la cual ya forzamos nuestro cuerpo al límite, aplicamos mucha mas fuerza, energía y tiempo de lo que necesita nuestro cuerpo

– La cuarta y última es cuando ya el deporte forma parte de nuestra vida diaria y no podemos dejarlo de ninguna manera

Otra manera de detectar este trastorno, es cuando por hacer demasiado ejercicio, descuidamos nuestra vida social, nuestro entorno familiar, nuestro trabajo.

Señales de alerta

  • Cuando realizamos ejercicio de manera desmedida
  • Cuando no podemos dejar de hacer actividades físicas
  • Los problemas físicos y lesiones que nos trae como consecuencia forzar nuestro cuerpo al máximo
  • La preocupación obsesiva por vernos mejor cada día y querer ser el mejor simple
  • Cuando aplicamos esteroides, inyecciones y dopantes para alterar la evolución y crecimiento natural de nuestros músculos

Si sufrimos algunas de estas consecuencias, sin duda alguna estamos hablando de obsesión por el deporte.

¿Cura?

La mejor cura para este trastorno es sincerarnos nosotros mismos, y buscar ayuda psicológica. Lo que hace el problema es querer tener el cuerpo perfecto, y si desde el principio tenemos nuestras metas claras y hacia donde queremos llegar sin forzar al máximo nuestro cuerpo, jamás sufriríamos de esto.